
Gran Hotel Taoro propone un verano entre gastronomía, bienestar y paisaje en el norte de Tenerife
El hotel del Puerto de la Cruz abre sus terrazas, piscina infinity y espacios de encuentro a huéspedes, residentes y visitantes en un enclave privilegiado con vistas panorámicas al Atlántico, al valle de La Orotava y al Teide
Gran Hotel Taoro plantea este verano una manera distinta de acercarse al hotel, como lugar de estancia y también como dirección abierta para residentes y visitantes que buscan una mesa especial, una pausa de bienestar o un encuentro al final del día. En su nueva etapa como cinco estrellas, el establecimiento refuerza su vínculo con el Puerto de la Cruz y con la vida social del norte de Tenerife desde una propuesta cuidada, serena y conectada con el entorno.
Más allá del alojamiento, el hotel se incorpora a la agenda de verano como un espacio al que acudir en distintos momentos. Su propuesta permite pasar del descanso a la restauración, del cuidado personal a la conversación y de la calma del día al ambiente de la tarde, manteniendo siempre el paisaje como parte esencial de la experiencia.
Un cinco estrellas histórico en el norte de Tenerife
Alojarse en Gran Hotel Taoro supone hacerlo en uno de los establecimientos ligados a la memoria turística de Canarias. Inaugurado en 1890 y considerado el primer gran hotel de lujo de España, el edificio inicia una nueva etapa tras una cuidada rehabilitación que respeta su arquitectura neoclásica e incorpora una lectura actual del confort, con 199 habitaciones y suites de estilo colonial moderno.
La estancia conecta el descanso con las vistas panorámicas al Atlántico, al valle de La Orotava y al Teide. El hotel conserva el carácter del inmueble original y lo adapta a una forma de hospitalidad pensada para quienes buscan amplitud, calma y una relación directa con el entorno, sin renunciar al servicio propio de un cinco estrellas.
Espacios gastronómicos que marcan el ritmo del hotel
La gastronomía ocupa un lugar central en la nueva etapa de Gran Hotel Taoro. LAVA, liderado por el chef Erlantz Gorostiza, propone una cocina de alto nivel vinculada al producto, la técnica y la identidad del entorno. OKA, bajo la dirección de Ricardo Sanz, incorpora una mirada japonesa de autor en la que la precisión nipona dialoga con referencias mediterráneas y canarias. Ambos espacios presentan además nuevas incorporaciones en sus cartas, ampliando el recorrido gastronómico del hotel durante la temporada de verano. Amalur, también con el sello de Erlantz Gorostiza, completa el recorrido desde un formato de bistró gourmet inspirado en los cuatro elementos, con una lectura contemporánea de la cocina española y del producto local.
A esa oferta se suma La Carola Pool Bar & Restaurant, el espacio más relajado del hotel, concebido para acompañar las jornadas junto a la piscina infinity desde una cocina fresca, cuidada y vinculada al ritmo del verano. Su presencia amplía el recorrido gastronómico de Gran Hotel Taoro con una alternativa más informal, sin perder la atención al producto ni el carácter del establecimiento.
Movimiento, calma y cuidado personal
El cuidado personal también forma parte de la experiencia del hotel a través de Sandára Wellness Center, un espacio abierto tanto a huéspedes como a público local que integra bienestar, belleza y movimiento en un mismo entorno. El centro combina zona de relax, gimnasio de última generación y una programación de actividades orientadas al autocuidado, junto a una propuesta de tratamientos desarrollada en colaboración con Anne Semonin, firma francesa de alta cosmética y referente internacional en el cuidado de la piel.
Entre sus experiencias destaca Taoro Total Wellness, un programa de bienestar de 120 minutos concebido para ofrecer un recorrido completo de desconexión y cuidado. La oferta se completa con clases de yoga, pilates y entrenamientos personales en formato privado, grupal o como parte de sus paquetes, adaptadas a distintos niveles y necesidades.
El punto de encuentro social del verano
Al caer la tarde, Tagoror Lobby Bar & Lounge concentra la parte más social del hotel. Con una carta de cócteles de autor y una terraza abierta al paisaje, el espacio propone una forma elegante de empezar la noche, en un ambiente cuidado, tranquilo y pensado para el encuentro entre huéspedes, residentes y visitantes.
Esta dimensión social conecta con la nueva etapa de Gran Hotel Taoro, que vuelve a integrarse en la vida del Puerto de la Cruz más allá del alojamiento. Una forma de hospitalidad en la que la gastronomía, el bienestar, el paisaje y la conversación acompañan el verano en el norte de Tenerife.
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