
Terramar conquista Bandama en una final de infarto
El equipo de Sitges, Barcelona, destrona al defensor del título Castiello en el hoyo 21, mientras el Real Club de Golf de Las Palmas termina sexto tras un gran campeonato arropado por sus socios bajo el lema "Lejos y seguro"
Hay finales que se ganan y otras que, por la forma en la que se desarrollan, permanecen durante mucho tiempo en la memoria. La del Campeonato de España Interclubes Masculino 2026 pertenece, sin duda, a esta segunda categoría.
El Club de Golf Terramar se ha proclamado campeón de España en el Real Club de Golf de Las Palmas después de superar al Real Club de Golf Castiello, vigente campeón, en una final de auténtico infarto que necesitó llegar hasta el hoyo 21, el tercer hoyo de desempate de Bandama.
El equipo de Sitges, Barcelona, supo sobreponerse a una eliminatoria que por momentos parecía tener controlada Castiello y terminó encontrando el triunfo en un desenlace digno de un gran campeonato. Un solo golpe podía cambiarlo todo y, finalmente, fue Erik Hedberg Bertrand quien asumió el riesgo que terminó decidiendo el título.
Erik Hedberg, el golpe que cambió la historia
El tercer partido llegó al hoyo 21 con la final completamente igualada. Terramar y Castiello se habían repartido los dos primeros puntos y todo quedaba pendiente de este último enfrentamiento.
Erik Hedberg Bertrand se encontró entonces ante una bandera cercana, complicada y bien protegida por el búnker de la izquierda. En una situación en la que cualquier error podía resultar definitivo, el jugador de Terramar decidió atacar.
Fue un golpe valiente que puso la presión sobre Castiello y permitió al equipo catalán tomar la iniciativa en el momento decisivo.
El golpe de Erik acabó siendo una de esas imágenes que resumen un campeonato. Terramar había encontrado el camino hacia el título y ya no lo dejó escapar.
Castiello empezó mandando
La final había comenzado con ventaja para el defensor del título. En el primer partido, Castiello llegó a ponerse tres arriba en el hoyo 6, una situación que podía hacer pensar en un desenlace relativamente cómodo para el conjunto asturiano.
Pero Terramar empezó a reaccionar. Poco a poco fue recortando diferencias hasta llegar al último hoyo con el partido igualado. Un segundo golpe desafortunado de los catalanes parecía volver a poner la victoria en manos de Castiello, pero Terramar mantuvo la calma y consiguió llevarse el partido con el último putt.
El primer punto viajaba así hasta Sitges y la final comenzaba a adquirir el carácter que terminaría acompañándola hasta el último hoyo.
Miguel Díaz-Negrete devuelve la igualdad
Castiello encontró rápidamente la respuesta en el segundo partido. Miguel Díaz-Negrete no dio prácticamente opciones a su rival, Genís Alberti Quinlan, y consiguió el primer punto para el conjunto asturiano.
Con 1-1 en el marcador, todo quedaba pendiente del tercer enfrentamiento.
Y ahí se escribió la historia.
Del hoyo 15 al 21
En el hoyo 15, par 3, Álvaro Huidobro perdía el hoyo y Terramar se colocaba uno arriba. La reacción del jugador de Castiello fue inmediata: birdie en el 16 para igualar el partido y, un hoyo después, otro magnífico birdie para situarse nuevamente uno arriba.
El título parecía acercarse al conjunto asturiano, pero el partido todavía tenía mucho que decir.
Como se suele decir en golf, «Hasta el rabo, todo es toro».
En el 18, los dos jugadores eligieron caminos diferentes para alcanzar el green. Erik Hedberg tuvo que jugar después de caer en el búnker de la derecha y llegó de tres, mientras que Álvaro Huidobro, después de un gran golpe, alcanzó el green de dos.
La situación parecía favorable a Castiello. Erik necesitaba un birdie para mantener con vida a Terramar y lo consiguió. El empate obligaba a continuar el partido, mientras que Álvaro disponía de una magnífica oportunidad para cerrarlo.
Pero el putt no entró y la final se marchó al desempate.
Hoyo 21: el momento de Terramar
El tercer hoyo del desempate volvió a enfrentar a los dos jugadores con todo el campeonato en juego.
Fue entonces cuando apareció el golpe de Erik Hedberg Bertrand. La bandera estaba cerca y el búnker protegía la zona izquierda del green. El jugador de Terramar decidió asumir el riesgo y ejecutar un tiro agresivo. La decisión salió bien.
Ese golpe puso a Terramar en disposición de ganar el campeonato y terminó inclinando definitivamente la balanza. El equipo de Sitges se proclamaba campeón de España después de una final que necesitó 21 hoyos para encontrar vencedor.
Un triunfo trabajado, sufrido y conseguido frente al actual campeón.
El Real Club de Golf de Las Palmas termina sexto
Mientras Terramar celebraba el título, el equipo anfitrión cerraba su participación con una sexta posición después de caer ante Puerta de Hierro en la lucha por el quinto puesto.
El resultado final no debe ocultar el magnífico campeonato realizado por el Real Club de Golf de Las Palmas. El equipo comenzó tercero en el Stroke Play, superó la primera fase con autoridad y cayó en cuartos de final ante el propio Castiello, vigente campeón, en una eliminatoria que se decidió en el hoyo 18.
Después llegó aquella victoria agónica ante La Coruña, con Iñaki Sintes cerrando el triunfo en el último hoyo, y finalmente la lucha por las posiciones del quinto al octavo.
El sexto puesto es el resultado final, pero la sensación que queda en Bandama es la de un equipo que dio la cara durante los cuatro días y compitió hasta el último golpe.
Un club unido a su equipo
Y si algo ha dejado este campeonato ha sido la extraordinaria conexión entre el equipo y los socios del Real Club de Golf de Las Palmas.
El público de Bandama acompañó a los jugadores durante las diferentes jornadas, siguió los partidos y convirtió cada enfrentamiento del equipo local en una experiencia compartida. El apoyo fue constante y tuvo su máxima expresión en los momentos más tensos, especialmente en aquella victoria ante La Coruña que terminó resolviéndose en el hoyo 18.
El lema del club, «Lejos y seguro», estuvo presente durante toda la competición.
Y aunque el trofeo no se quedó en casa, el equipo pudo marcharse con el reconocimiento de su gente y con la satisfacción de haber competido ante algunos de los mejores clubes amateurs de España.
Bandama, escenario de un gran campeonato
El Real Club de Golf de Las Palmas también merece su espacio en esta historia.
Durante cuatro jornadas, Bandama se convirtió en el escenario del golf amateur nacional, con 16 equipos buscando el título y un recorrido que puso a prueba todos los recursos de los jugadores.
Los greenes, el rough y las condiciones del campo exigieron precisión y concentración, mientras que el ambiente en el club fue creciendo a medida que avanzaba la competición.
La organización del Real Club de Golf de Las Palmas estuvo a la altura de un Campeonato de España y permitió disfrutar de un torneo que tuvo emoción hasta el último golpe.
Terramar ya tiene su título
Al final, el nombre que queda escrito en el palmarés es el del Club de Golf Terramar.
El equipo catalán supo reaccionar cuando Castiello parecía tener la final bajo control y terminó conquistando el campeonato en el hoyo 21, después de una batalla que tuvo todos los ingredientes que hacen especial al golf por equipos.
Terramar campeón. Castiello subcampeón.
Y en Bandama queda el recuerdo de cuatro días de gran golf, competición y emoción, con un equipo local que defendió sus colores hasta el final y un club que demostró estar a la altura de un Campeonato de España.
Porque eso también es el Interclubes: competir, sufrir, disfrutar y representar a un club hasta el último golpe.
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