
El final de una era: LIV Golf se asoma al abismo
El circuito que llegó para revolucionar el golf profesional afronta su momento más crítico tras el cierre de la temporada 2026 y las informaciones que apuntan a una posible declaración de bancarrota
Lo que hace apenas cuatro años parecía una revolución destinada a cambiar para siempre el golf profesional podría estar viviendo sus últimos capítulos. LIV Golf, el circuito financiado desde su nacimiento por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, se encuentra ante una situación financiera límite y, según ha publicado el Financial Times, estaría preparando una posible solicitud de protección por bancarrota en Estados Unidos tan pronto como la próxima semana.
La noticia llega apenas unos días después del final de la temporada 2026, una campaña que ya había estado marcada por las señales de alarma: cancelaciones de torneos, reducción de estructura, despidos de personal y una creciente incertidumbre sobre el futuro de sus principales estrellas. El PIF saudí habría decidido poner fin a su financiación directa después de haber invertido más de 5.000 millones de dólares desde la creación del circuito en 2022.
El plan de futuro se llamaba LIV 2.0. Una versión más reducida, con alrededor de diez torneos y una estructura económica muy diferente a la que permitió fichar a figuras como Phil Mickelson, Dustin Johnson, Brooks Koepka, Bryson DeChambeau o Jon Rahm.
Pero incluso ese proyecto está ahora en el aire.
Según las informaciones publicadas, LIV necesita encontrar nuevos inversores y resolver importantes compromisos económicos pendientes con jugadores y proveedores. Entre las opciones que se estudian aparece la entrada de capital privado, aunque cualquier operación estaría condicionada por la reestructuración financiera del circuito.
La posible bancarrota no significaría necesariamente la desaparición inmediata de LIV Golf, pero sí confirmaría algo evidente: el modelo original ha llegado a su final.
El circuito nació en 2022 con una idea tan sencilla como poderosa: mucho dinero, menos torneos, menos jornadas y los mejores jugadores del mundo. Y consiguió dividir el golf como nunca antes. El PGA Tour respondió, los jugadores tuvieron que elegir bando y el deporte vivió una guerra que todavía hoy deja profundas cicatrices.
Ahora, sin embargo, la historia puede dar un giro inesperado.
Mientras LIV intenta sobrevivir, algunos de sus grandes nombres estudian su futuro fuera de la liga. Y en ese escenario aparece inevitablemente Jon Rahm, uno de los jugadores que puede marcar el próximo movimiento del tablero mundial.
Quizá todavía no sea el final definitivo de LIV Golf. Pero sí parece, sin duda, el final del LIV que conocimos.
Una revolución construida a golpe de millones que llegó para desafiar al sistema… y que ahora se enfrenta a su golpe más difícil: sobrevivir.
Entradas relacionadas
Publicar un comentario
Tu email no será publicado en el blog










